Quizás en algunos momentos experimentaste cielos cerrados durante tu vida, la tierra no produjo el fruto grande, más ahora, Dios abre un nuevo panorama delante de ti, que te lleva a una nueva etapa para tu vida. Será una etapa de renacimiento, de brotes nuevos, de esperanza nueva.
Pero es necesario reconocer que, en muchos casos, los cielos cerrados fueron el resultado del rehusar enfrentar los pecados ocultos, de no reconocer nuestras fallas y dureza de corazón.
La Palabra de Dios nos enseña que hay cosas que pueden detener la lluvia:
» Egoísmo (Hageo 1:9-10).
» Rebelión y dureza de corazón (Amós 4:6-7).
» Inclinarse a otros dioses (Deuteronomio. 1:16-17).
Este es el tiempo de confesar nuestro orgullo, ya que el arrepentimiento siempre trae la lluvia del cielo, que es una señal de que los cielos se han abierto otra vez.
Cuando los cielos se abren, hay abundancia de fruto en la tierra. Ese es tu destino.
Primero tienen que venir los cielos nuevos y luego viene la tierra nueva.
Primero viene la visión y luego la conquista.
Pero, ¿Qué hace que la lluvia caiga? Estudia estos 5 principios:
1. Arrepentimiento (1ª Reyes 8:35-36).
2. Buscar Su Rostro (Amós 5:4-8).
3. Adorar a Dios (Zacarías 14:17).
4. Amar y Obedecer a Dios (Deuteronomio 11:13-14).
5. Pedirla (Zacarías 10:1).
No podemos conquistar tierras nuevas sin tener primero cielos nuevos y no podemos tener cielos nuevos sin primero alinearnos con el Carácter de Dios.
No esperes a que la vida se te venga encima. Busca a Dios y Él te dará dirección.
No llenes la agenda de este año con lo urgente en vez de lo importante.
Enfócate en una cosa y te será firme.
» Job 22:28 Determinarás asimismo una cosa, te será firme y sobre tus caminos resplandecerá Luz.
Esto fue enviado a mi correo proveniente de "Impacto de Dios, Chile", y fue escrito por Marcos Barrientos
13 sept 2007
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